Son tus lindos labios rojos
de mi mente el delirio,
la razón de mis suspiros,
la ocasión de mis sonrojos.
Son consuelo de mis ojos,
de mi cansancio un respiro,
sabrosos frutos prohibidos
carnosos, grandes y rojos.
Yo te imploro por un beso
de aquellos tus labios lindos.
¡Parecen doblarse al peso
de tu profundo suspiro!
Vamos, anda, dame un beso,
tan sólo eso te pido.
jueves, 6 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario